
Los empleados deben ser entrenados: para comprender los peligros específicos relacionados con la energía eléctrica; en el manejo de las prácticas seguras de trabajo y los procedimientos necesarios que se requieren para dar protección contra los riesgos eléctricos asociados con sus respectivos trabajos o tareas; y para reconocer y comprender la relación entre peligros eléctricos y posibles accidentes o lesiones.